Dibujo, exilio y memoria histórica, grandes temas bajo la biografía de Josep Bartoli

Jordi Oliva y Aurel, productor y director de Josep

  • La película trata de homenajear a las diferentes etapas de la vida artística de Josep

27/10/2020.- El descubrimiento del trabajo de Josep Bartoli, un catalán exiliado en Francia en la guerra civil española, fue el punto de partida de Josep, primera largometraje como película dibujada de Aurel, dibujante de Le Monde, y segunda película en este misma línea tras su cortometraje Octobre Noir, que refleja las manifestaciones del 17 de octubre de 1961 en París. En esta ocasión, también se trata de un trabajo en el que los hechos que se narran son reales.

Durante la presentación oficial del filme esta mañana, en la 65 Semana Internacional de Cine de Valladolid, el propio director ha explicado cómo se gestó el proyecto: “Descubrí en primer lugar el trabajo de Josep Bartolí gracias a un libro que escribió su sobrino para contar el exilio de su familia, y que está ilustrado por los dibujos de Bartoli. Son, sobre todo, dibujos hechos en los campos de concentración en el sur de Francia, a caballo entre dos temas que me apasionan: el dibujo y la guerra civil española”.

En todo caso, desde el punto de partida inicial hasta que tomó su forma final también se produjo cierta transformación. “Hay varios temas en esta película”, ha dicho Aurel. “Para mí, el principal es el dibujo. Al principio era Josep, pero pasó a un segundo plano durante el proceso de trabajo sobre la película. El personaje principal que me permite hablar del dibujo es Josep, y ese personaje, al hablar de su vida, también nos permite hablar de la historia del exilio y la guerra civil española”.

Aurel, director de Josep

La evolución de Josep como dibujante y pintor es otra de las cuestiones clave. Para Aurel, es más importante el trazo que la pintura, según ha afirmado, pero Josep experimentó una evolución en este sentido en la que el hecho de que él y Frida Kahlo fueran amantes jugó también su papel.

A la pregunta de si él era más de trazo o de color, fue claro: “Yo soy del trazo, y eso también forma parte del homenaje al dibujo: el trazo es el más importante. Cómo se ve y cómo es dibujado, con qué instrumento, por ejemplo. El color, para mí, es una herramienta más, pero yo no soy pintor, soy dibujante, y por tanto me importa el trazo”.

En cuanto a la aplicación de trazo o pintura por parte de Bartoli, Aurel explicó esta evolución: “Las diferencias entre universos gráficos tienen que ver con las etapas de Josep. Desde los campos de concentración, que solo tenía un lápiz y un papel malo, a su etapa en México, donde empezó intentar poner color a sus dibujos, o en su etapa en Nueva York. Al final de su vida, era casi abstracto; había quitado el trazo, pero permanecía un nivel de dibujo muy alto. Todas las partes de la película intentan ser un homenaje a las diferentes etapas de la vida artística de Josep”.

Una apuesta de producción

El filme llegará a las salas comerciales españolas el 4 de diciembre de este año, y lo hará de la mano de la plataforma Filmin, cuya actividad principal se centra en la oferta online. Jordi Oliva, productor del filme desde Filmin, explicó el porqué: “Hay un acuerdo de estreno primero en salas y la distribuidora es Filmin Cinema, la nueva rama de distribución de la plataforma. En Francia, 170.000 ya han pagado por ver esta película en pantalla grande, pero en España no hay una tradición tan grande de cine de animación para el público adulto, y además este estreno se produce en un momento muy delicado. Es una apuesta muy fuerte de Filmin por Josep, pero esperamos que el público nos apoye”.

Ese respaldo comenzó mucho antes, cuando el productor se enamoró del proyecto. “Si fuera solo por los baremos económicos… Todos sabemos que es una película difícil, empezando por el tema, exilio y memoria histórica; pero por eso, porque hay un déficit de memoria histórica, había que contarla”.

Un guion en manos de Jean-Louis Milesi

Aurel contó con el guionista de Guédiguian para su proyecto, Jean-Louis Milesi, que en cuanto conoció la idea aceptó embarcarse en la aventura. “Me gustan mucho las pelis de Robert Guédiguian, y lo que más me interesaba es como Jean-Luis Milesi es capaz de contar una historia que puede ser triste o difícil o con una trasfondo social importante, pero siempre con humor y una gran humanidad. Es capaz de contar la historia de gente corriente y hacer de sus día a día vidas gigantes. Eso me interesaba mucho de su trabajo”.

El màrtir, un cortometraje que apuesta por el universo emocional femenino

Fernando Pomares

Junto al largometraje de Aurel, Josep, se ha proyectado en la 65 Semana de Cine el cortometraje El Màrtir, de Fernando Pomares, que asegura que el proyecto nació mucho antes de la pandemia, fruto de un deseo de acercamiento a tragedias que parecen distantes, como las familias rotas por las muertes en el Mediterráneo. El filme, según su director especula sobre la idea de encontrarse en el otro.

Respecto a la estructura narrativa, desde un personaje femenino, Pomares afirma estar convencido de que la feminidad es el único camino para mejorar el mundo. “Encontrarnos en las emociones y en cómo nos sentimos. Para mí, era una forma de reencontrarme con una parte de mí mismo y que a los hombres nos han anulado a muchos niveles”.

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