65 Seminci – Espigas de Honor

JAVIER CÁMARA

Nacido en el pueblo riojano de Albelda de Iregua en 1967, con 16 años entró en contacto con el grupo Teatro Pobre, un encuentro que hizo aflorar todo el talento e intuición que llevaba dentro. Fue su director, Fernando Gil Torner, quien le animó a intentar acceder a la Resad de Madrid tras el cierre de la Escuela de Arte Dramático de Logroño, y pronto despuntó.

Para poder pagarse los estudios, trabajó como acomodador en el Teatro Fígaro de Madrid, y en 1991 hizo su debut profesional como figurante en El caballero de Olmedo, a las órdenes de Miguel Narros, un montaje al que siguió poco después Dígaselo con valium, del vallisoletano José Luis Alonso de Santos. Su debut en el cine llegó en 1993, en Rosa rosae, de Fernando Colomo, y en los 90 su rostro comenzó a ser conocido por su trabajo en series de televisión como ¡Ay, señor, señor!, Todos los hombres sois iguales, Periodistas, Hostal Royal Manzanares o 7 vidas, entre otras.

Tras participar en las dos primeras entregas de Torrente y en films como Los lobos de Washington o Lucía y el sexo, Pedro Almodóvar le ofreció el papel de Benigno, el abnegado protagonista de Hable con ella (2002), que haría despegar su carrera. Desde entonces ha trabajado con cineastas como Pablo Berger (Torremolinos 73), Joaquín Oristrell (Los abajo firmantes), Isabel Coixet (Ayer no termina nunca), Manuel Martín Cuenca (Malas temporadas), Agustín Díaz Yanes (Alatriste), Cesc Gay (Sentimental), José Luis Cuerda (Los girasoles ciegos), Nacho G. Velilla (Fuera de carta), Fernando Trueba (El olvido que seremos), Borja Cobeaga (Fe de etarras) o Gracia Querejeta (Ola de crímenes), entre otros, además de participar en las series de Paolo Sorrentino The Young Pope y The New Pope.

Cuenta con dos premios Goya como protagonista y actor de reparto por su trabajo en Vivir es fácil con los ojos cerrados, de David Trueba, y en Truman, de Cesc Gay, y con sendas Biznagas de Plata en el Festival de Málaga, además de la Concha de Plata al mejor actor en el Festival de San Sebastián, dos premios Ondas y otros muchos galardones.

ISABEL COIXET

Nacida en Sant Adrià del Besos en 1960, el cine prendió la llama en ella bien pronto, cuando por su Primera Comunión sus padres le regalaron una cámara Super8.

En 1984 estrenó el corto Mira y verás, y fue directora creativa de agencias como J.W.T. y Target antes de fundar en 1990, junto a Lluís Miñarro y Juan Peláez, la productora Eddie Saeta. En 1987 debutó en el largometraje con Demasiado viejo para morir joven, que le valió su primera nominación a los Goya, y desde entonces ha cosechado ocho Premios Goya en las categorías principales.

Tras centrarse en la publicidad durante años, en 1996 volvió a ponerse tras la cámara para filmar Cosas que nunca te dije, al que siguió en 1999 A los que aman, y un año después fundó su propia productora, Miss Wasabi Films, antes de alcanzar la consagración internacional con Mi vida sin mí (2003) y La vida secreta de las palabras (2005).

En 2005 participó en el film colectivo Paris, je t’aime y dirigió el spot de las bodas de oro de la Seminci, y sus películas han sido seleccionadas en los mejores festivales del mundo, desde Cannes hasta Venecia, pasando por Berlín, donde ha participado hasta en siete ocasiones. Además, en 2010 se encargó de una de las tres salas del pabellón español de la Exposición Universal de Shanghái. También es notable su éxito en el documental, donde ha dirigido obras como Invisibles (2007), Viaje al corazón de la tortura (2003) y Escuchando al juez Garzón (2011), ganador del Goya.

En 2015 fue nombrada Caballero de la Orden de las Artes y las Letras por el Gobierno francés, y ese mismo año inauguró la Berlinale con Nadie quiere la noche, que meses después clausuraría la Seminci, donde además ofreció una inolvidable clase magistral. A Valladolid regresó dos años después para inaugurar nuestro festival con La librería, que posteriormente se alzó con tres Premios Goya, entre ellos el de mejor película. Hace apenas unas semanas ha recibido el Premio Nacional de Cinematografía 2020 por llevar «más de tres décadas abriendo nuevos caminos en el cine español», y este año vuelve a inaugurar la Semana con Nieva en Benidorm, su último trabajo.

MARÍA GALIANA

Nació en Sevilla en 1935 y se licenció en Filosofía y Letras, antes de iniciar su fecunda labor como docente de Historia del Arte en varios institutos de su ciudad natal.

En los años 50 despertó su vocación como actriz merced a su participación en diversos grupos de teatro universitario, si bien su primer papel profesional para el cine lo realizó en 1988 en Pasodoble, bajo la dirección de José Luis García Sánchez. Tras aquel papel participó en films como Malaventura (Manuel Gutiérrez Aragón, 1988), Belle Époque (Fernando Trueba, 1992), Así en el cielo como en la tierra (José Luis Cuerda, 1995), Libertarias (Vicente Aranda, 1996) o Yerma (Pilar Távora, 1998), antes de que su vida diera un vuelco con el nuevo milenio.

Como actriz teatral debutó en 1990 con El amor de don Perimplín, de Federico García Lorca, y participó en La casa de Bernarda Alba bajo la dirección de Amelia Ochandiano (1992), y dirigida por Juan Echanove en La asamblea de mujeres, de Aristófanes, entre otros.

En 1999, unos meses antes de su jubilación como profesora, se estrena Solas, la ópera prima de Benito Zambrano. Aquel drama sobre la soledad, la pobreza y los sueños ahogados le valió el Premio Goya a la mejor actriz de reparto y su estremecedor trabajo la convirtió en un rostro imborrable del cine español. Tras ese film, ha participado en películas como Fugitivas (Miguel Hermoso, 2000), Roma (Adolfo Aristarain, 2004), María querida (José Luis García Sánchez, 2005) o Tapas (Juan Cruz y José Corbacho, 2005).

Su popularidad se disparó en septiembre de 2001, cuando TVE estrenó el primer episodio de la serie Cuéntame cómo pasó, donde encarna desde entonces a la querida abuela Herminia en la seria más longeva de la historia de la televisión en España.

Medalla de Andalucía en el año 2000, Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes por el Ministerio de Cultura en 2004, ha recibido otros galardones como el Ondas en 1999, el premio a la mejor actriz en el Festival Internacional de Cine de Tokio (2000), el de la Unión de Actores a la mejor actriz secundaria (2001) y el Premio Cinematográfico Familia (Olas de Oro) por su trayectoria humana y profesional en el campo del cine.

CHARO LÓPEZ

Nacida en Salamanca en 1943, tuvo clara su vocación de actriz desde los 17 años. Fue en la Facultad, mientras estudiaba Filosofía y Letras en su ciudad natal, cuando dio sus primeros pasos con el Teatro Español Universitario. Cuando trabajaba como profesora conoció al cineasta Gonzalo Suárez, que le propuso rodar con él Ditirambo (1967), y su vida cambió. Con él ha trabajado en otros siete largometrajes, y desde entonces ha interpretado alrededor de 60 películas, 40 series y una veintena de obras de teatro, de la mano de los directores más prestigiosos de nuestro país.
Fue Manuel Vicent quien, con precisión, la definió como «el símbolo de la luz al final del túnel del franquismo».

Tras encarnar a Mauricia en la serie Fortunata y Jacinta, su interpretación de Clara Aldán en la serie Los gozos y las sombras la convirtió en todo un referente, a partir del cual fue encadenando éxito tras éxito en la gran pantalla.
Así, en su filmografía se sucedieron títulos como La colmena, de Mario Camus; Los paraísos perdidos, de Basilio Martín Patino; Tiempo de silencio, de Vicente Aranda; Lo más natural, de Josefina Molina; Kika, de Pedro Almodóvar; Ánima, de Titus Leber, o Plenilunio, de Imanol Uribe.

Su repercusión en América Latina se disparó a finales de los 80, cuando recorrió los escenarios argentinos con Un jornada particular y Hay que deshacer la casa. En España, su mayor impacto sobre los escenarios llegó con Tengamos el sexo en paz, a partir del texto de Darío Fo, y con su monólogo Ojos de agua, basado en La Celestina.

En 1997 deslumbró dando vida a María en Secretos del corazón, de Montxo Armendáriz, que le valió el Premio Goya a la mejor actriz de reparto, y ahora tiene pendiente de estreno Baby, el último trabajo de Juanma Bajo Ulloa.

Ganadora del Fotogramas de Plata por toda su trayectoria y del Premio Nacho Martínez en el Festival de Gijón y del San Jordi de Cinematografía en 2010, entre sus reconocimientos figuran también tres TP de Oro, dos premios del Sindicato Nacional del Espectáculo, el Premio FAD al Cine y los Valores Sociales, y otros galardones.

JULIO MEDEM

Nacido en San Sebastián en 1958, su afición por el cine despertó gracias a una cámara Super8 con la que su padre, un virtuoso cineasta amateur, rodaba la vida de la familia. Atleta en su adolescencia, a los 18 años marchó a Soria decidido a estudiar Psiquiatría, con el sueño de profundizar en los oscuros rincones de la mente humana. Finalmente se licenció en Medicina y Cirugía por la Universidad del País Vasco.

Mientras rodaba sus primeros cortos de forma autodidacta, ejerció la crítica cinematográfica en La Voz de Euskadi, antes de dar forma a su primer guion de largometraje, Vacas, que le valió el Premio Goya al mejor director novel, deslumbró en la sección Panorama del Festival de Berlín y fue premiada en los festivales de Tokio, Montreal o Turín, inaugurando uno de los universos fílmicos más personales del cine europeo.

Su segundo filme, La ardilla roja, fue premiado en Cannes y despertó el interés de maestros como Stanley Kubrick o Steven Spielberg, pero Medem renunció a una carrera en Hollywood para seguir profundizando en sus obsesiones con Tierra (1996), una de sus obras más personales, que compitió en la Sección Oficial de Cannes.

En 1997 crea Alicia Produce, su propia productora cinematográfica, con la que ha sacado adelante obras como Yo, también, de Antonio Naharro y Álvaro Pastor. En 1998 triunfó en la taquilla con Los amantes del círculo polar, antes de lograr gracias a Lucía y el sexo un absoluto éxito de público en España y en todo el mundo.

En 2003 estrenó con gran polémica en el Festival de San Sebastián el documental La pelota vasca. La piel contra la piedra, y en 2007 regresó a la ficción con Caótica Ana, al que siguió en 2009 Habitación en Roma, basada en la ganadora de la Espiga de Oro de nuestro festival En la cama, del director chileno Matías Bize.

En 2012 presentó su primera obra literaria, Aspasia, amante de Atenas, y en 2014 produjo junto a Penélope Cruz ma ma, que se estrenó internacionalmente en el Festival de Toronto. Su décimo y último largometraje hasta el momento es El árbol de la sangre, una historia de amor y desamor a través del tiempo

GRACIA QUEREJETA

Nació en Madrid en 1962 y realizó estudios de danza antes de licenciarse en Geografía e Historia por la Universidad Complutense. Hija del productor Elías Querejeta, fue precoz en su vocación y con 13 años debutó como actriz en Las palabras de Max, de Emilio Martínez Lázaro, ganadora del Premio OCIC en el Festival de Berlín. Posteriormente participó como actriz en varios cortometrajes y fue auxiliar de dirección de Carlos Saura en Dulces horas (1981), antes de debutar tras la cámara en 1987 con el cortometraje Tres en la marca, primer capítulo de la serie 7 huellas, estrenado en la Sección Oficial de la 32 Semana.

En 1990 dirigió junto a Jesús Ruiz y Nacho Pérez de la Paz el cortometraje documental El viaje del agua, ganador del Premio Goya, y ese mismo año escribe y dirige La adolescencia, un capítulo de la serie El hombre y la industria. En 1992 dirige su primer largometraje, Una estación de paso, que se alzó con el Premio Especial del Jurado en la 37 Seminci y se estrenó en la sección Panorama del Festival de Berlín, y a partir de ahí comienza una brillante carrera como guionista y directora.

Su filmografía incluye largometrajes como El último viaje de Robert Rylands (1995), premio a la mejor película, dirección, fotografía, montaje y música del Círculo de Escritores Cinematográficos; Cuando vuelvas a mi lado, Premio Especial del Jurado y mejor fotografía en el Festival de San Sebastián, que cosechó ocho nominaciones a los Goya; Héctor (2004), mejor película y mejor actriz en el Festival de Málaga; Siete mesas de billar francés (2007), mejor guion y actriz en San Sebastián, y Premio Goya a las mejores actrices protagonista y de reparto; 15 años y un día (2015), mejor película en Málaga y ocho nominaciones a los Goya; Felices 140 (2015), nominada a dos Goya; Ola de crímenes (2018), el documental Tanto monta (2019) y la reciente Invisibles (2020).

Además, ha dirigido cortometrajes como Fracaso escolar (2012), Cordelias (2014) y Txintxorro (2016), y diversos episodios en series de televisión como Hospital Central, Cuéntame cómo pasó, La República o Madres, entre otras, y desde el año 2000 combina su labor en el cine con la realización de películas publicitarias.