Mehta: «Al revisar ‘Funny Boy’ me di cuenta de que su historia no pasó de moda porque va de prejuicios y discriminación»

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La realizadora indocanadiense Deepa Mehta ha presentado hoy viernes, 29 de octubre de 2021, en la Semana Internacional de Cine de Valladolid su último trabajo, Funny boy. Se trata de la adaptación de la novela homónima de Shyam Selvadurai, un libro publicado hacer casi tres décadas que, como ha explicado, es sobradamente conocido en Sri Lanka, donde está ambientado.

Fue el propio autor quien propuso la versión cinematográfica a la realizadora: «Hace un par de años recibí de él un guion, una propuesta para llevarla a la pantalla grande». Después de 28 años de haber leído el libro, revisó el argumento: «Me di cuenta de que esta historia no ha pasado de moda, porque es una historia sobre prejuicios, sobre discriminación y sobre las líneas divisorias que establecemos entre nosotros por cuestiones de raza, religión, casta, diferencia étnica… Y me pareció una propuesta muy inspiradora e interesante».

En la rueda de prensa Mehta ha estado acompañada por el productor del filme, David Hamilton, que también se dejó llevar por el calado social del texto para respaldar el proyecto: «Lo que yo busco como productor son temas que tengan significado, que sirvan también para informar al público, y en este caso encontramos un tema que sigue siendo relevante, es de pertinencia actual. Está ambientada en un período y conflicto determinado, pero ese conflicto no ha finalizado en la actualidad».

La brecha sigue vigente

En efecto, las líneas divisorias que mencionaba la realizadora no son ni tan antiguas ni tan diferentes en cualquier parte del mundo. Allí donde tal vez no seas cuestionado por tu orientación sexual puede que seas discriminado por el color de tu piel. Sri Lanka travesaba un momento delicado en los años 70 y 80, al borde de una guerra civil que finalmente estalló en 1983 y se prolongó hasta 2009, y donde las relaciones homosexuales estaban (y así siguen) prohibidas. Sus protagonistas han podido comprobarlo en carne propia.

Brandon Ingram y Rehan Mudannayake, presentes junto a Deepa Mehta en la comparecencia pública, relataron su experiencia. Ingram fue explícito: «Interpreto al personaje de Arjie, que tiene 17 años, y yo mismo a esa edad tuve un conflicto parecido respecto al reconocimiento de mi identidad sexual, lograr la aceptación, etc. He apreciado las diferencias entre yo mismo y el personaje, que está mucho más abierto de lo que yo estaba a aceptar su identidad. De algún modo, interpretar este papel ha sido un proceso terapéutico para mí».

Para Mudannayake, el viaje ha sido esencialmente cinematográfico: «Ha sido una experiencia realmente asombrosa y estoy muy agradecido con Deepa por contar conmigo. Al principio estaba más aterrorizado, pero gracias a la guía de Deepa pude desarrollar el personaje».

Montaje español

El filme tiene una pequeña parte española: la del montaje. La prestigiosa Teresa Font, que ya ha estado esta Seminci acompañando también al director de otra de ‘sus’ películas (Pan de limón con semillas de amapola), recibió la llamada de Deepa Mehta para encargarse de la edición del filme. «En realidad, el primero que me llamó fue Javier Angulo [director de la Seminci], porque estaban tratando de localizarme y le pidieron mi teléfono. Después me llamó la propia Deepa», ha relatado.

Ante las dificultades por el volumen de trabajo de Font, la realizadora se desplazó a Madrid. La valoración de la montadora no puede ser más positiva: «Ha sido muy emocionante por lo que puede significar una relación con gente de culturas muy distintas, y además con alguien como Deepa Mehta. Se quedaba a mi lado editando, porque había algunas cosas difíciles con pasajes en hindi o en tamil. Ella, además, observaba mucho mis reacciones, e iba comentando conmigo algunas ideas que tenía sobre los saltos de tiempo en la película».

Un recorrido incierto

El filme ha tenido un recorrido un tanto extraño, debido en gran parte a las imposiciones de la pandemia. En Sri Lanka las proyecciones han sido más bien visionados técnicos con público relacionado con el filme y sus invitados y, como destacaba Ingram, en pantalla de televisión e, incluso, de ordenador. Los protagonistas se verán en pantalla grande por primera vez en Valladolid. «Es importantísimo que las películas las vean en primer lugar las personas de las poblaciones donde están ambientadas», afirmaba la directora.

Por otro lado, se ha distribuido ya en Netflix, y este comienzo puede resultar un condicionante para su recorrido comercial posterior. Hamilton, con todo, se mostraba esperanzado: «El problema aquí es que allí donde la peli se estrena en plataformas ya no hay distribución en salas, así que estamos esperanzados con que la exhibición en ámbitos como este festival pueda propagarse a otros lugares, porque en Europa no se ha proyectado».

El filme, que clausura la Semana de Cine y no va a competición (Metha preside este año en Jurado internacional), sí puede optar, sin embargo, a otro de los premios de la 66ª edición, la Espiga Arcoíris. «¡¿Ah, sí?!», exclamó la realizadora cuando conoció el dato en plena rueda de prensa. «¡No lo sabía. Ojalá la ganemos!».

Funny Boy se exhibe este sábado 30 de octubre de 2021 en el Teatro Carrión a las 12.00 y a las 22.00, y en el Teatro Calderón a las 19.00 durante la clausura de la 66ª Seminci.

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