Malcolm McDowell: «Alex DeLarge es como un pariente lejano»

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El intérprete británico Malcolm McDowell es una de las estrellas invitadas en la 66ª edición del Festival Internacional de Cine de Valladolid. La Seminci ha reservado su día de inauguración para que el protagonista de La naranja mecánica presente en Valladolid La naranja prohibida, un documental de TCM que se exhibirá esta tarde a las 20.15 en el Teatro Carrión, y que se vertebra en torno a este clásico largometraje de Stanley Kubrick, prohibido en España durante el régimen franquista y que conoció su estreno en 1975, dentro del marco de este mismo certamen.

El Salón de los Espejos del Teatro Calderón ha acogido hoy sábado, 23 de octubre de 2021, una rueda de prensa protagonizada por McDowell y en la que también han intervenido el director del documental, Pedro González Bermúdez, y el productor de TCM Guillermo Farré. El intérprete ha reflexionado sobre la relación con su icónico personaje, Alex DeLarge, al que considera «como un pariente lejano», y niega que forme parte de él en ningún sentido: «Hace cincuenta años que lo interpreté y no soy actor de método», afirmó.

McDowell ha recordado la llamada de Stanley Kubrick («En un primer momento pensé que sería Stanley Kramer»), un director al que admiraba por su trabajo previo en Lolita o ¿Teléfono rojo? ¡Volamos hacia Moscú!. «Fui a ver 2001: una odisea del espacio y me quedé sin palabras; es una de sus mejores películas y una obra que cambió el modo de hacer ciencia ficción en el cine, acostumbrados como estábamos a Flash Gordon y los decorados de cartón piedra», desgranó. Su pasión por esta cinta, incluso por delante de la que él protagonizó, es notable: «En su momento fue machacada por la crítica y su fracaso propició varios despidos en MGM; pero los jóvenes de entonces supieron transformarla en un triunfo».

Ya hablando más a fondo sobre su personaje de La naranja mecánica, McDowell recuerda que el trabajo con Kubrick, «el sueño de cualquier actor», difirió bastante de su previa experiencia con Lindsay Anderson en If…: «Cuando le pregunté a Kubrick quién era Alex DeLarge, él me dijo que para responder a esa pregunta me había contratado a mí. Me impresionó esa respuesta pero a la vez fue un gran regalo; Anderson podía pasarse horas explicándome el personaje, quiénes son sus padres… Kubrick me presentó un reto a mis 25 años y me descubrió la parte buena y más divertida de ser actor».

Sobre el eterno debate de la violencia que se dibuja en La naranja mecánica, McDowell insiste en que la brutalidad de la película «es más psicológica que física», y que hay escenas más cruentas en obras como Grupo salvaje de Sam Peckinpah: «No hay que perderse en la violencia simbólica y exagerada de la película de Kubrick, cuyo mensaje final trata sobre la libertad del ser humano», recalcó.

El actor también confesó desconocer la historia que había en torno al estreno en España de este filme y su prohibición por parte del régimen franquista: «En aquel momento todo lo que pasaba en España no llegaba fuera, por lo cual haberme enterado después fue una enorme sorpresa, y sentí que teníamos que contarlo, como homenaje a lo que pasó y como regalo a la ciudad de Valladolid», ha afirmado, no sin apostillar que «dado el clima de ansia de libertad que se respiraba, bien podía haber sucedido con cualquier otra película».

En la rueda de prensa, el director González Bermúdez recordó lo «entusiasta» que se mostró McDowell ante la idea de vertebrar este documental en torno a la película y su estreno en España. Por su parte, Farré puso en valor la línea de las producciones TCM: «Nuestra intención es que las películas que importan sigan teniendo vida y puedan ser conocidas por las nuevas generaciones»; ha explicado, para después calificar el estreno de La naranja mecánica en Valladolid como «una ocasión en la que el arte y el cine funcionaron como un espejo del cambio de sociedad que se estaba viviendo».

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