Las revistas y el Bafici, escuela de cineastas y espectadores

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La Seminci ha dedicado su jornada de hoy jueves, 28 de octubre de 2021, a Argentina, país invitado de la 66 edición, y con tal motivo ha celebrado la mesa redonda ‘El cine argentino entre crisis’, en la que se ha destacado el papel que las revistas especializadas y el Bafici, Buenos Aires Festival Internacional de Cine Independiente, han jugado en la formación tanto del público como de los cineastas.

En la mesa, moderada por Álvaro Arroba y que ha contado con la participación de Romina Paula, Juan José Campanella, Martín Rejtman, Mariano Llinás y Eloísa Solaas, se ha destacado la importancia que revistas como El amante desempeñaron a la hora de llegar al público joven, según Rejtman, quien ha considerado que lograron formar a espectadores para películas diferentes.

Junto a las revistas, según Romina Paula, el Bafici fue relevante ya que permitió disfrutar de trabajos procedentes de otros lugares del mundo. En la misma línea, Eloísa Solaas, que trabajó en los primeros años del festival, ha recordado cómo en 2001 o 2002 llegaban a veces cintas en 35 milímetros. «Era algo apasionante y apasionado», ha subrayado la cineasta, quien ha mencionado la cantidad de retrospectivas y trabajos que se veían por primera vez al calor d ela programación del Bafici.

Por otro lado, los participantes departieron sobre el cine independiente argentino y los «requisitos» necesarios para que, a su juicio, una película luzca o no esta etiqueta. Para Campanella, la práctica totalidad del cine argentino es independiente por cuanto los realizadores hacen las películas que quieren y no son habituales los encargos que conllevan que haya alguien corrigiendo o modificando cosas.

A Rejtman le encantaría que le llegaran encargos para hacer películas, tal y como le sucedió con el documental Copacabana, ya que suele sufrir más con los trabajos que hace por «autoimposición». «No tengo una postura muy concreta sobre esto, pero tal vez se podría hablar de las películas que llegan a estrenarse en más de 20 salas o las que se estrenan en dos o tres para distinguir cine independiente de industrial.  

Fusión de cine y teatro

La charla comenzó con una reflexión sobre los espacios que han ocupado y ocupan las industrias del cine y del teatro en Argentina y la cercanía alcanzada en los últimos tiempos, en los que, según Romina Paula, es raro que un actor no se mueva en los dos territorios.

«Teatro y cine independiente se retroalimentan de una manera interesante», destacó antes de que Mariano Llinás considerara que la unión entre ambas disciplinas, el hecho de que ambos acudan al otro a encontrar nuevos lenguajes, sucede de forma cíclica. «Cuando estudié cine, el universo de los actores era lejano para nosotros, había sensación de desconocimiento mutuo», ha apuntado.

Para Campanella, la comunión entre teatro y cine es «histórico» en Argentina, donde la primera gran generación del teatro, la de Luppi, Alterio o Norma Aleandro, entre otros, empezó a acercarse y «traer verdad» al cine.

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