Todavía con la emoción de la gala de inauguración flotando a nuestro alrededor, llega el momento de tomar el impulso necesario, alcanzar la máxima velocidad y no bajar los brazos durante los próximos siete días. El festival, nuestro festival, su festival, es un año más una realidad imparable que ofrecerá una selección del mejor cine de autor que se ha producido en todo el mundo en los últimos meses. Los que trabajamos en la Seminci durante todo el año confiamos en que el público sepa valorar todo el esfuerzo que un certamen de estas características implica. La Sección Oficial, la paralela de Punto de Encuentro, los documentales de Tiempo de Historia, los cortometrajes en todas sus manifestaciones... Es la columna vertebral de una cita que ha alcanzado su 56ª edición y que este año se complementa con dos ciclos dedicados al más reciente cine sueco y a las adaptaciones a las que dieron lugar las novelas de los escritores asociados a la generación del medio siglo. Y, durante toda la semana, sabrosos complementos como el de este mismo domingo. La Seminci celebra el 50º aniversario de la primera presencia de la crítica internacional en Valladolid y, para celebrarlo, organiza una mesa redonda en la que los más prestigiosos profesionales del país debatirán sobre esta profesión. Es sólo el comienzo. En los próximos días confiamos en saciar el apetito de los más voraces aficionados que esperan cada año la llegada del festival a nuestra ciudad. Disfruten del cine. Disfruten de la Seminci.